Cuando el dolor de la ATM no cede con el tratamiento conservador, aparecen dos nombres que suelen confundirse: artrocentesis y artroscopia. Ambas son mínimamente invasivas y buscan mejorar la articulación sin una cirugía abierta, pero no son lo mismo ni se indican en los mismos casos. Aquí te explicamos la diferencia y cómo se decide cuál corresponde.

Primero, la escalera terapéutica

La regla en los trastornos temporomandibulares es empezar por lo más simple. La mayoría de los pacientes mejora sin llegar a un procedimiento.

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    Medidas conservadoras. Educación, control de hábitos, dieta blanda y manejo de la sobrecarga.
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    Férula y kinesioterapia. Una férula de descarga y ejercicios cuando hay bruxismo o dolor muscular.
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    Manejo del dolor. En algunos casos, apoyo farmacológico según indicación.
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    Procedimientos mínimamente invasivos. Artrocentesis o artroscopia cuando lo anterior no basta.

Solo cuando estos pasos no resuelven el dolor articular persistente se plantea artrocentesis o artroscopia.

Artrocentesis vs. artroscopia: en qué se diferencian

 ArtrocentesisArtroscopia
Qué esLavado de la articulación con suero para eliminar mediadores inflamatorios y liberar adherenciasSe introduce una cámara muy fina para ver la articulación y realizar gestos terapéuticos
InvasividadMuy baja (punciones)Baja, algo mayor que la artrocentesis
AnestesiaLocal con sedación o general, según el casoGeneralmente general
Indicación típicaBloqueo reciente, dolor con inflamación, limitación de aperturaCasos que requieren visualizar y tratar dentro de la articulación
RecuperaciónRápida, con dieta blanda y ejercicios los primeros díasAlgo más prolongada, con controles y kinesioterapia
En simple: la artrocentesis "lava y desinflama" la articulación; la artroscopia además "mira y actúa" dentro de ella. Se suele empezar por la opción menos invasiva que resuelva el problema.

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¿Cuál me corresponde?

No se decide por preferencia, sino por diagnóstico. Influyen el tipo de problema del disco, el tiempo de evolución, la limitación de apertura y la respuesta a los tratamientos previos. Por eso son claves un buen examen clínico y las imágenes adecuadas. Si tu caso involucra el disco articular, te puede interesar leer sobre la discopexia de la ATM, una cirugía que reposiciona y fija el disco en situaciones específicas.

Cuándo NO se opera

Tan importante como saber cuándo operar es saber cuándo no hacerlo. Si el dolor es principalmente muscular, si no se han agotado las medidas conservadoras o si el cuadro está mejorando, lo correcto suele ser esperar y seguir con tratamiento no quirúrgico. La honestidad clínica es parte del tratamiento.

Cuándo consultar

Consulta si tienes dolor articular persistente, bloqueos o una apertura cada vez más limitada que no mejora con lo conservador. Antes de pensar en costos, conviene tener el diagnóstico claro; si te interesa el tema económico, revisa nuestra guía sobre cuánto cuesta tratar la ATM en Chile.

La mejor cirugía de ATM es la que no hace falta. Cuando sí se necesita, elegir el procedimiento correcto para el problema correcto marca toda la diferencia.